Mudarse, ya sea de casa como de ciudad, puede llegar a ser una verdadera locura. Ya no solamente en el aspecto logístico, sino de adaptación al nuevo lugar y a los nuevos cambios. Como bien estás pensando, mudarse con niños complica las cosas bastante más. Los más pequeños, aunque son los que más rápido se pueden llegar a acoplar a las novedades, estos cambios deben hacerse con cuidado. Ellos son los que menos entenderán por qué está sucediendo todo. ¿Cómo hacerlo entonces? Hoy en Gesprocasa os vamos a echar una mano y os daremos algunos consejos para mudarse con niños. ¡Sigue leyendo!

Mudarse con niños es una locura

Mudarse con niños sin fracasar en el intento

Los más pequeños son, posiblemente, los que menos entienden por qué os mudáis. Los adultos, sin embargo, tendemos a apartarles del proceso con la excusa de «protegerlos». Pero, ¿es esta la mejor solución? Vamos a descubrirlo.

Ordena todos los objetos

Vamos a empezar con el consejo más logístico. La parte fundamental para empezar una mudanza: la organización. Con los niños sucede una cosa, que con el tiempo hemos descubierto que es una tendencia general, y es que acumulamos objetos. Por si se rompen, porque pasa el tiempo, porque son varios y heredan… Llega un momento en el que tenemos pertenencias incluso en exceso.

Por lo tanto, una mudanza es el mejor momento para hacer limpieza. Evita llevarte cosas que no vayas a usar y todos esos “por si acaso” que luego nunca suceden. Coloca las pertenencias en cajas según sus características y así evitarás desastres mayores.

Mantén la calma

Mudarse con niños tranquilamente

Es muy importante que ellos te vean lo menos nervioso posible. Los niños se contagian fácilmente de los sentimientos de los adultos. Por lo tanto, si estás nervioso o agobiado ellos lo detectarán y puede que también se pongan así. Lo mejor es que lo tengas todo ordenado al máximo y que trates de ser lo más sosegado posible. Si tratas la mudanza como algo natural, el pequeño también lo hará así.

Prepárale para los cambios

A pesar de eso, está bien que les prepares con anticipación para lo que viene. Hablale de por qué cambiáis de casa, del lugar al que vais, cómo lo vais a hacer, etc… Que sepa en todo momento qué va a pasar le ayudará a no ponerse nervioso y, por consiguiente, que tampoco lo estés tú.

Que participe en todo momento

Esto también conlleva que lo incluyas en el proceso. Que sea partícipe de la elección de objetos que se lleva a la nueva casa, que escoja decoración y, en definitiva, que participe en todo aquello que sea posible. De esta manera, no sentirá el traslado como algo ajeno a él. Cuando los niños se ven excluidos de las decisiones se sienten extraños y pueden llegar a no sentir la mudanza como algo propio.

Lo mejor es que los propios niños puedan escoger gran parte de su habitación. Incluso los muebles (siempre que sea una decisión razonable). Si entienden los motivos que os llevan al cambio y forman parte del mismo, les resultará más sencillo adaptarse y hacerse a la idea de lo que vendrá.

El mejor momento para mudarse: verano

La explicación es tan sencilla como que el verano es época de vacaciones. Por lo tanto, los más pequeños no notarán interferencias en su vida cotidiana. Para cuando vuelva la rutina a sus vidas, puede que ya se hayan acoplado prácticamente del todo al lugar, que incluso si el cambio es muy brusco hayan hecho amigos. Así es más fácil de llevar para ellos.

Mudarse con niños como hacerlo

Esperamos que estos consejos te hayan ayudado. Cuando se plantea un traslado de estas magnitudes, se tiende a sobreproteger a los más pequeños para que no sufran. Pero, como has visto, cuanto más formen parte del proceso y sepan lo que va a suceder, más evitaremos posibles secuelas. Como ves, ¡mudarse con niños puede no ser una locura!

En Gesprocasa, como siempre, estaremos encantados de ayudarte en cualquier cosa que necesites del sector inmobiliario. ¡Solo tienes que contactarnos!


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